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miércoles, 6 de noviembre de 2013

CUALIDADES DE PERSONAS POSITIVAS


¿Cuáles son las grandes cualidades de las personas positivas?

Son aquellas cualidades especiales que posee todo individuo, y que nos ayudan a buscar dentro de nuestro ser todas aquellos elementos que realmente nos ayudan a ser personas equilibradas en nuestra vida cotidiana, y son las siguientes a saber:

1.- Creen en sí mismos.-
Una vez Herb True dijo: "Muchas personas tienen éxito cuando otros no creen en ellas". Pero muy rara vez una persona que no cree en sí misma alcanza el éxito. La primera característica de una persona con una buena actitud, es que piensa positivamente en su valor personal. Cuando cree en sí mismo, es libre para verse bajo una luz objetiva clara, y enfocarse en mejorar y alcanzar su potencial. Su imagen positiva es el pasaporte para el éxito en su vida cotidiana.



2.- Están dispuestos a ver lo mejor en los demás.-
Nunca he conocido una persona positiva, que no aprecie a las demás personas, y trate de ver lo bueno en ella en cualquier momento. Si los trata positivamente, la gran tendencia es que lo tratarán de la misma manera.

3.- Pueden ver oportunidades dondequiera.-
El filósofo griego Plutarco escribió: "Como las abejas extraen la miel del tumillo, la más fuerte y seca de las hierbas, los hombres sensibles suelen sacar ventaja y provecho de las circunstancias más extrañas". Las personas positivas ven oportunidades en todo lugar. Entienden que son el resultado de una actitud correcta. La oportunidad existe donde usted la encuentra. Las personas con una actitud positiva, mucha veces dicen: "SI", porque nunca les pasa nada a los que dicen: "NO".



4.- Se enfocan en las soluciones a los problemas.-
Casi todas las personas pueden ver los problemas. Para ello no se requiere nada especial. La persona positiva tiene su mente puesta en las soluciones prácticas, y ve una solución ante cada problema que se presente, y una posibilidad en cada imposibilidad. Louis D. Brandeis, en honor a quien se puso nombre a la Universidad Brandeis, dijo una vez: "En este mundo, la gran mayoría de las cosas dignas de hacerse habían sido declaradas imposibles, antes de que fueran hechas".

5.- Desean dar.-
Una vez Karl Menninger dijo: "Rara vez la gente generosa es gente mentalmente enferma". Y, es raro que sea la gente negativa. Dar es el más elevado nivel de vida. Mientras más da la persona, mejor es su actitud. La gran diferencia no está en lo que usted tiene, está en lo que hace con lo que tiene en su momento oportuno.

6.- Persistencia.-
Los grandes sueños que se han hecho una realidad, son el resultado exitoso de personas que se han aferrado a sus ambiciones. Se negaron a desanimarse. No permitieron nunca, que el desaliento les pusiera la mano encima. Los grandes desafíos sólo los estimularon a un mayor esfuerzo. Cuando usted tiene una actitud positiva, es mucho más fácil ser persistente. Si piensa que el éxito está a la vuelta de la esquina, sigua adelante. Cuando cree que todo obra para bien, no le importará una pequeña incomodidad. Y, cuando todo se desbarata, usted persiste si tiene una actitud positiva a la vida misma, después de todo, cree que la ayuda ya viene en camino.



7.- Responsabilidad por sus vidas cotidianas.-
Una persona de éxito entiende perfectamente, que nada positivo ocurre si no está dispuesto a dar un paso adelante, y asumir una plena responsabilidad por sus pensamientos y acciones. Sólo cuando usted es responsable por usted mismo, puede entonces mirarse con honestidad, evaluar su puntos fuertes y sus puntos débiles, y comenzar entonces a cambiar su manera de ser, siempre mirando hacía el futuro.


P/ Juan C. Caramés
Autor


domingo, 16 de junio de 2013

¿QUE SE LOGRA SIENDO UNA PERSONA AUDAZ?

Si tratamos de explicar que es la audacia, nos encontraremos con uno de los valores que más se requiere para que una persona pueda salir adelante, es necesario empaparnos de su atrevida osadía para lanzarnos fuera de la zona de confort, solo así podremos afrontar todo tipo de situaciones, con actitud intrépida y valerosa.


La metófora de los monos (escrita por Ana Zabaleta), nos muestra un claro ejemplo de lo que puede ocasionarnos el temor a hacer algo cuando no existe ese motor que nos impulsa a tomar decisiones como es “la audacia”, provocando un contagioso y perturbador estancamiento, del cual muchas veces no conocemos ni el por qué, cuándo, cómo de su origen.  Les sonará muy familiar . . .
“Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas.  Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.  Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros le golpeaban, hasta que llegó un momento en que ningún mono subía la escalera a pesar de la tentación de las bananas.


Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos, y lo primero que hizo el nuevo individuo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le propinaron una gran paliza. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera, aunque nunca supo el por qué de tales palizas.
 
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado y se repitió el hecho, lo volvieron a golpear. El cuarto y finalmente el quinto de los veteranos fueron sustituidos.

 
Los científicos quedaron entonces con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.
 
Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentaba subir la escalera, con certeza la respuesta sería:  <<No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así.>>“
  

¿Es el miedo lo que nos estanca?
No se trata de erradicar totalmente el miedo de nuestras vidas, querer ser audaz y lograr un paraíso como hábitat natural; el miedo es parte de nuestra existencia humana, no lo podemos ignorar ni menos extinguir, es allí de donde extraeremos la dósis de esfuerzo que nos inducirá precisamente a superar el efecto que provoca en nuestra existencia. 
De hecho podemos y tenemos que sobrevivir con el miedo y tal vez muchas veces optemos por el camino fácil, escondernos y esperar a que pase todo lo que nos asusta, o tal vez muchas otras, auxiliadas por el motor de nuestra audacia, aprendamos a reconocerlo, aceptarlo, enfrentarlo y seguir adelante. 
Es necesario explicar, que una persona audaz no es aquella a la que de forma repentina e imprudente le aflora un arranque de valor o atrevimiento irreflexivo, determinando que actúe sin pensar motivada por las emociones y la adrenalina del momento, como cuando decidimos rescatar a alguien que esta en peligro en un incendio;  por el contrario es la que  rebusca en el baúl de los tesoros más preciados que tiene y  saca sus fortalezas a relucir con su mejor armadura, sobre exigiéndose un tiempo de análisis para pensar, analizar, recapacitar, entender lo que sucede y tomar buenas decisiones, pero . . . ¡tomarlas! con atrevimiento y perseverancia.