Mostrando entradas con la etiqueta steve Jobs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta steve Jobs. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de diciembre de 2013

LAS LECCIONES DE WARREN BUFFETT PARA LOS MILLENNIALS

 
La Generación Y, también conocida como Generación del Milenio o Millenial, es la masa demográfica que sigue a la Generación X, a pesar de ello no existen fechas precisas para cuando la Generación Y comienza y termina. Los comentaristas utilizan las fechas de nacimiento desde comienzos de la década de 1980 hasta los comienzos de la década de 2000.
 
 
 

Me pareció súper interesante este artículo que deseo compartirles.   Warren Buffett, es considerado el mejor inversionista de todos los tiempos y si bien sus sugerencias suelen estar dirigidas a inversores y accionistas, en una de sus últimas conferencias, se animó a brindar algunos consejos a jóvenes empresarios, actualmente los llamados millennials.

La fortuna personal de Warren Buffett está estimada en unos US$ 58 mil millones, a pesar de ello, ha llevado una forma de vida austera. Hace poco, donó a la fundación Bill & Melinda Gates Foundation el 80% de su dinero, el que ha logrado recaudar invirtiendo en empresas subvaloradas.

A continuación, cinco consejos para jóvenes empresarios, tomados de Business Insider, tras una conferencia que el multimillonario dio:

“Lo bueno siempre se hace esperar”
La paciencia es una cualidad fundamental en cualquier persona. Simplemente, significa saber esperar el momento correcto. Los jóvenes deben poner en práctica esta sugerencia a la hora de elegir un trabajo: es necesario dejar de priorizar el aspecto salarial para darle paso a los retos que pueda suponer asumir un nuevo puesto de trabajo. Aunque la empresa no brinde una remuneración alta, esto puede verse compensado si permite que el millennial participe en proyectos cruciales. 
 
 

“En la vida es importante tener los héroes correctos”
Los jóvenes necesitan rodearse de las personas adecuadas como mentores, jefes o docentes. Los millennials deben seguirle los pasos a la gente a la que admiran. Tener un buen modelo a seguir hace posible que la persona se sienta motivada a perseguir sus sueños, a pesar de los obstáculos que pudiera encontrar en el camino. En el momento menos pensado, ese profesional se convertirá en líder.
 
 
 
 

 






“No era capaz de pararme y decir mi propio nombre”
Sobre todo, en el mundo de los negocios, la capacidad de comunicación y persuasión es indispensable. A Buffet le daba pánico hablar en público pero, después de unas clases de comunicación, pudo controlar esos temores. De igual manera, los millennials deben aprender a gestionar sus emociones para no tener reparos al encarar nuevos desafíos. En el futuro, dominar los aspectos vinculados a la capacidad de comunicación puede suponer ganar o perder dinero.


“Nunca deje que otras personas decidan su agenda”
Es importante aprender a decir “No”. Si hay suficientes motivos, entonces negarse a hacer algo no significa que usted sea una mala persona. Es necesario que sus colegas sepan que es comprensivo con ellos, pero que también es una persona capaz de hacer respetar su autoridad.
 
“No trabaje para alguien que pague mal”
¿Por qué laborar para una organización que no reconoce sus esfuerzos? Es clave que la empresa valore lo que el millennial aporta a través de un reconocimiento público, un curso pagado, un ascenso, una remuneración acorde a sus contribuciones, etc.


p/en buena onda

martes, 1 de octubre de 2013

APROVECHAR INTELIGENTEMENTE EL FRACASO


 
El fracaso: Frustrarse, desgraciarse, zozobrar, estropearse, errar, fallar, arruinarse; en resumen es un resultado distinto y diferente de algo que se esperaba sucediese bien.


Henry Ford decía: “El fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo, con más inteligencia”.
 

El no aprender de los errores nos lleva a la quiebra y esto sucede con más frecuencia de lo que nos imaginamos.

En el ámbito empresarial, un gran empresario visionario puede pasar en tan solo una noche, a ser un ejecutivo que no aprendió de sus errores y que finalmente fracasó.

Los errores son iguales para los grandes empresarios como para los pequeños, fracaso es fracaso, la diferencia es tan solo el impacto por la cantidad o volumen de las operaciones.


¿Se puede decir que el fracaso empresarial es el fin?

Esta pregunta es una constante en el medio empresarial, en donde muy pocos saben aprovechar inteligentemente las oportunidades del fracaso y terminan cuando caen. Definitivamente siempre hay mucho más, después de un fracaso, hay enseñanza, sabiduría, oportunidades si se las sabe aprovechar, porque el que fracasa tiene la ventaja de la lección vivida y su superación puede lograr el efecto del poder transformador.

Sabía usted que mientras cada emprendedor norteamericano experimenta 3,75 fracasos empresariales ganando experiencia antes de alcanzar un triunfo, el 50% de los emprendedores latinos tiene miedo al fracaso y el 64% de los que fracasaron una vez, no vuelven a intentarlo.

Se hace necesario, establecer una instrucción positiva, que permita sin perjuicios cambiar la percepción negativa de las personas hacia el fracaso, rescatando el aprendizaje que posteriormente se transformará en éxitos tangibles. Esto solo se conseguirá con la participación activa de los gobiernos, reformando la educación que durante muchos años ha conseguido que las personas vivan con temores, baja autoestima, limitaciones, tabúes, creando barreras y conflictos personales y sociales; con ello se debe lograr entonces que las futuras generaciones logren cambiar su cultura de vida transformadora para aprovechar inteligentemente “el fracaso”.
Tomar decisiones empresariales verdaderamente inteligentes marca la diferencia entre los ejecutivos exitosos. Esperar lo inesperado se debe convertir en una obligación, los escenarios no deben ser siempre ganadores; si se plantean 5 escenarios óptimos deben existir por lo menos 15 escenarios críticos, que permitan tener una amplia visión de la estructura empresarial.  
Recomendamos reflexionar sobre los siguientes puntos, a fin de lograr que el fracaso se evite y el éxito se genere día tras día.
  • El esfuerzo, muchas veces se convierte en el símbolo del sacrificio. Llega un momento en donde todo se convierte en un infierno.

  • El exceso de confianza, se convierte en la mayoría de empresarios, en el talón de Aquiles.  Se cae en un estado vegetativo, del que solo un milagro los podría salvar.

  • El cambio constante asusta, muchos prefieren evitarlo a enfrentarlo.  Se reconoce, pero no se hace nada para afrontarlo.
 
Entonces, estamos de acuerdo, en que muchas veces, los altos ejecutivos desconocen sus errores corporativos y cómo afrontarlos de forma inmediata; así como también aplican patrones destructivos de comportamiento, los cuales desdibujan su percepción de la realidad, deterioran los sistemas de comunicación, aplican cualidades de liderazgo que impiden reconocer los errores y cambiar el rumbo del fracaso; pero también entendemos que el éxito solo se logra después de haber fracasado.
 
 
"Admira a quien lo intenta, aunque fracase".
Lucio Anneo Séneca 
 
p/micali